8 de agosto del 2026 posesion-presidente-de-la-espriella-sere-el-presidente-de-todos-los-colombianos
Abelardo de la Espriella juró oficialmente como el 43.° presidente de la República de Colombia para el periodo constitucional 2026-2030 en la ciudad de Cali. Ante la plenaria del Congreso de la República e invitados internacionales, el nuevo mandatario ofreció un discurso centrado en la autoridad, la austeridad económica, el respeto a la independencia judicial y la promesa de convertir al país en lo que él llama una «Patria Milagro».
El eje central de la alocución presidencial se enfocó en la seguridad nacional. De la Espriella anunció un viraje contundente en la política de paz frente a las organizaciones al margen de la ley:
Fin de los diálogos: Afirmó que la vía de la negociación con grupos armados ilegales y la violencia narcoterrorista queda clausurada.
Infraestructura carcelaria y respaldo armado: Proyectó la construcción de megacárceles de alta seguridad y garantizó blindaje jurídico y operativo para la Fuerza Pública.
Retorno a la fumigación: Anunció el incremento del uso de herbicidas de última generación para la erradicación definitiva de cultivos ilícitos, asegurando que no afectarán la salud ni el medio ambiente.
En el plano económico, el mandatario ratificó sus promesas de campaña en materia tributaria y fiscal:
Ajuste fiscal: Anunció la firma inmediata del decreto de congelamiento del gasto público para frenar el endeudamiento estatal.
Incentivo empresarial: Prometió eliminar el impuesto al patrimonio y promover una reforma que incentive la inversión privada, manteniendo inalteradas las ayudas sociales a la población vulnerable.

Buscando enviar un mensaje de calma a los sectores opositores y al poder judicial, De la Espriella enfatizó que su administración operará bajo los límites constitucionales:
Sin Asamblea Constituyente: Descartó categóricamente cualquier intento de modificar la Constitución o buscar la prolongación del mandato, asegurando que gobernará estrictamente durante los cuatro años reglamentarios.
Autonomía judicial: Prometió no controvertir ni interferir en las decisiones de jueces y magistrados.
Aseguró el Presidente Abelardo De la Espriella que "será el presidente de todos los colombianos", garantizando plenos derechos a la oposición. Sus palabras al respecto fueron las siguientes:
Desde Cali, ciudad tan íntimamente vinculada a la vida nacional y capital de un departamento que ha padecido el azote del terrorismo, del narcotráfico y del accionar de los violentos, envío un mensaje firme al pueblo colombiano. Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad.
Seré el presidente de todos los colombianos, de quienes me honraron con su voto y de quienes en ejercicio de su libertad depositaron su confianza en otras opciones políticas. Ejerceré esta responsabilidad al servicio de todos con convicciones claras y un programa sólido, porque una administración sin principios está inexorablemente condenada al fracaso.
Quienes no creyeron en mi propuesta encontrarán en los hechos la demostración de que este proyecto sirve al bien común y al progreso de toda la nación. En el gobierno que hoy comienza no hay espacio para la intransigencia, todo lo contrario. Llego con el ánimo de convocar a todos mis compatriotas".

Y sin mencionar nombres, el Presidente De la Espriella contestó las fuertes denuncias sobre la supuesta ilegitimidad de su mandato, hechas desde el pasado 6 de julio del 2026 por el hoy expresidente Gustavo Petro.



"(...) El pasado 21 de junio no ganó un hombre ni un partido. Ganó la democracia colombiana. Ganó el derecho de millones de colombianos, de millones de ciudadanos de decidir libremente el destino de la nación. Ganó la posibilidad de que Colombia transite por el camino de la libertad de las instituciones y del estado de derecho, lejos del abismo de los modelos totalitarios bolivarianos que tanto sufrimiento han causado a nuestra región.
La extrema coherencia que proclamé durante la campaña comienza por respetar la democracia en toda circunstancia, cuando el resultado nos favorece y cuando las urnas expresan una voluntad distinta a la nuestra. Las elecciones que me otorgaron este mandato se desarrollaron bajo las mismas reglas, con las mismas instituciones y con las mismas garantías que permitieron la elección de la administración que hoy ha culminado. Poner en duda su legitimidad es desconocer la voluntad soberana del pueblo colombiano.
Le digo a toda la ciudadanía: ¡En el "gobierno del Tigre" se harán respetar todas las reglas de la democracia! No habrá espacio para maniobras que atenten contra la estabilidad de la nación, ni contra el legítimo ejercicio del mandato que hoy comienza".